-El cuarto espacio, el EA del CONOCIMIENTO no existe. Es virtual, el llamado, según esta propuesta, a constituirse en aquel movimiento más rápido y envolvente que deterritorializará la deterritorialización del espacio mercantil. Ya se empieza a vislumbrar en los intersticios de las redes, aún sometido a las “exigencias de competitividad y a los cálculos de capital”. Es una posibilidad fundada en las cualidades humanas –saber vivir o vivir saber- concretadas en capacidades de aprendizaje rápido e imaginación colectiva. Éste es el espacio molecular por excelencia en que la velocidad de evolución de las ciencias y las técnicas se amplifica a niveles insospechados, en el que el conocimiento es o debe ser responsabilidad de todo el colectivo, no de un grupo de especialistas, y en el que se proyecta la posibilidad de, a partir de las herramientas ya desarrolladas, inventar formas de canalizar sus inéditas posibilidades de producción y circulación de mensajes para filtrar aquellos que generen verdaderos espacios de proximidad en relación con significaciones y necesidades subjetivas i.e. a propiciar encuentros entre humanos dentro de ese flujo de información que ya hoy es una realidad.